
Diario de un Anónimo
Por Momo
Querido Diario:
Hoy mis compañeros de escuela se burlaron de mí. No entienden que mi delineador de ojos y mi fleco largo son parte de la protesta que le hago a la sociedad. Me odian por ser original. No importa, algún día tendré una computadora. Entonces, entonces verán.
Querido Diario:
Finalmente está aquí. La espera valió la pena. Cada calzón chino, cada quemadura india, cada pezón morado y cada escupitajo en mi comida, todo valió la pena. Hoy, hoy tengo una computadora con acceso a internet.
Querido Diario:
Ya soy presidente del club de fans de Ricky Martin. Hice fila para ver, antes que nadie, la nueva película de Star Trek: The Next Generation. Todo es cuesta arriba en mi vida.
Querido Diario:
Tengo que crear un nombre de usuario. Por supuesto, no puedo usar mi verdadero nombre: Gudberto.
Vienen a mi mente todas aquellas veces en que me vi obligado a presentarme "Gudberto Mier, para servirle". Y me preguntaban "¿Cuál es su segundo apellido?" Cómo, ¡oh, cómo!, querido Diario, podría siquiera confesar el nombre de mi santa madre es María De Cilla.
Querido Diario:
Lo he decidido. Seré: ANÓNIMO. Fíjate, es simple, pero original. Digo, ¿quién más lo usa? Me hace sentir subversivo. Discutí mi decisión con mis osos de peluche y todos opinan lo mismo: Nunca tanto poder se derivó de siete letras.
Querido Diario:
Mi gato huyó de casa. Me he orinado en la cama... de nuevo. ¿Por qué no tengo amigos?
Querido Diario:
Nadie me toma en serio. Escribo cosas que no causan impacto, que no salvan el mundo. Me vengaré. Algún día seré famoso, los niños conocerán mi nombre, tendré montones de amigos, mujeres (u hombres, aún no me decido) a puños, en los estadios corearán mi nombre y en los desfiles habrán pancartas con mi rostro impreso. Lo único que me hace falta es encontrar un método eficiente.
Querido Diario:
Encontré lo que estaba buscando. Vino a mí en una epifanía. Mientras dormía, soñé que Darth Vader me decía: "Gudberto, debes dejar comentarios groseros en los blogs. Hazme caso, Gudberto, así conseguirás tu autoestima. Que la fuerza te acompañe, Gudberto". Y desperté.
Querido Diario:
He pasado ocho horas seguidas dejando el mismo mensaje en todos los blogs: "Esta mierda de entrada es una pinche pérdida de tiempo".
Querido Diario:
Después de quince años, finalmente terminé mi primer libro: Cuentos Completos de Hans Christian Andersen. ahora soy jente culta.
Querido Diario:
Los vecinos arrojaron piedras a mi casa. Tumbaron la escultura de macarrones de Picachú que tardé tres meses en hacer. La Sociedad Anónima de Amantes de Pokemones Exclusivos iba a venir a contemplarla. ¡Qué será de mí! Iban a darme la insignia. No soy digno.
Estúpidos niños, no saben que en internet soy alguien temido y respetado. Hoy incendiaré la blogosfera.
Querido Diario:
Dejé un comment que decía "ya sabía yo que este blog iba a ser una mamada". Muajajaja! Pasé toda la tarde revisando si había respuestas. Seguro los hice llorar. ¿Quién es el patético ahora?
Querido Diario:
He orinado en la puerta de la iglesia, grafiteado las paredes de la biblioteca, llamado todo el día a desconocidos para hacerles bromas -el recibo va a llegar carísimo-. ¿Por qué nadie entiende que soy un alma sensible?
Querido Diario:
Mi nueva palabra favorita es "mierda", cada vez que la digo libero endorfinas. Me muerdo el puño cada vez que blogger me pregunta mi nombre; me gustaría escribir Atte. Gudberto y dejar mi dirección. Espero la mejor oportunidad. Ups! publiqué el mismo comentario dos veces. Nos vemos mañana, querido Diario...
Hoy mis compañeros de escuela se burlaron de mí. No entienden que mi delineador de ojos y mi fleco largo son parte de la protesta que le hago a la sociedad. Me odian por ser original. No importa, algún día tendré una computadora. Entonces, entonces verán.
Querido Diario:
Finalmente está aquí. La espera valió la pena. Cada calzón chino, cada quemadura india, cada pezón morado y cada escupitajo en mi comida, todo valió la pena. Hoy, hoy tengo una computadora con acceso a internet.
Querido Diario:
Ya soy presidente del club de fans de Ricky Martin. Hice fila para ver, antes que nadie, la nueva película de Star Trek: The Next Generation. Todo es cuesta arriba en mi vida.
Querido Diario:
Tengo que crear un nombre de usuario. Por supuesto, no puedo usar mi verdadero nombre: Gudberto.
Vienen a mi mente todas aquellas veces en que me vi obligado a presentarme "Gudberto Mier, para servirle". Y me preguntaban "¿Cuál es su segundo apellido?" Cómo, ¡oh, cómo!, querido Diario, podría siquiera confesar el nombre de mi santa madre es María De Cilla.
Querido Diario:
Lo he decidido. Seré: ANÓNIMO. Fíjate, es simple, pero original. Digo, ¿quién más lo usa? Me hace sentir subversivo. Discutí mi decisión con mis osos de peluche y todos opinan lo mismo: Nunca tanto poder se derivó de siete letras.
Querido Diario:
Mi gato huyó de casa. Me he orinado en la cama... de nuevo. ¿Por qué no tengo amigos?
Querido Diario:
Nadie me toma en serio. Escribo cosas que no causan impacto, que no salvan el mundo. Me vengaré. Algún día seré famoso, los niños conocerán mi nombre, tendré montones de amigos, mujeres (u hombres, aún no me decido) a puños, en los estadios corearán mi nombre y en los desfiles habrán pancartas con mi rostro impreso. Lo único que me hace falta es encontrar un método eficiente.
Querido Diario:
Encontré lo que estaba buscando. Vino a mí en una epifanía. Mientras dormía, soñé que Darth Vader me decía: "Gudberto, debes dejar comentarios groseros en los blogs. Hazme caso, Gudberto, así conseguirás tu autoestima. Que la fuerza te acompañe, Gudberto". Y desperté.
Querido Diario:
He pasado ocho horas seguidas dejando el mismo mensaje en todos los blogs: "Esta mierda de entrada es una pinche pérdida de tiempo".
Querido Diario:
Después de quince años, finalmente terminé mi primer libro: Cuentos Completos de Hans Christian Andersen. ahora soy jente culta.
Querido Diario:
Los vecinos arrojaron piedras a mi casa. Tumbaron la escultura de macarrones de Picachú que tardé tres meses en hacer. La Sociedad Anónima de Amantes de Pokemones Exclusivos iba a venir a contemplarla. ¡Qué será de mí! Iban a darme la insignia. No soy digno.
Estúpidos niños, no saben que en internet soy alguien temido y respetado. Hoy incendiaré la blogosfera.
Querido Diario:
Dejé un comment que decía "ya sabía yo que este blog iba a ser una mamada". Muajajaja! Pasé toda la tarde revisando si había respuestas. Seguro los hice llorar. ¿Quién es el patético ahora?
Querido Diario:
He orinado en la puerta de la iglesia, grafiteado las paredes de la biblioteca, llamado todo el día a desconocidos para hacerles bromas -el recibo va a llegar carísimo-. ¿Por qué nadie entiende que soy un alma sensible?
Querido Diario:
Mi nueva palabra favorita es "mierda", cada vez que la digo libero endorfinas. Me muerdo el puño cada vez que blogger me pregunta mi nombre; me gustaría escribir Atte. Gudberto y dejar mi dirección. Espero la mejor oportunidad. Ups! publiqué el mismo comentario dos veces. Nos vemos mañana, querido Diario...